7 gastos que podrás deducirte como emprendedor

La declaración de la renta de un  emprendedor, y en consecuencia, trabajador autónomo tiene peculiaridades: identificar los gastos que pueden deducirse, y que normalmente pasan desapercibidos, pueden reducir la factura fiscal de nuestra empresa y ayudarnos a que todo este ahorro vaya a mejorar la inversión en  la startup. En primer lugar, los autónomos deben cumplir ciertos requisitos, establecidos por Hacienda, para poder deducir los gastos:

  • Deben estar relacionadas con la actividad económica que se desarrolla.
  • Deben justificar mediante facturas y, en algunos casos, con un ticket de compra.
  • Deben registrarse en el libro de gastos e inversiones.

¿Cuáles son las principales claves sobre estos gastos deducibles?

1. Trabajar desde casa

Si eres emprendedor y realizas tu actividad en casa, puede deducirte parte del IVA que soportas en gastos e inversiones relacionadas en tu hogar (amortización, IBI, reformas …) por la parte de superficie que utilices para tu actividad. Pero sólo podrás hacerlo cuando hayas dado de alta la dirección del hogar en el Censo de Empresarios a través del modelo 036.

2. Contadores separados

Los gastos de suministro y el IVA soportado -en los casos donde el hogar se utiliza como oficina- no son deducibles. La única manera de hacerlo sería instalando contadores separados o comparar el gasto de cada suministro antes y después de iniciar la actividad, pudiendo justificar un incremento de gastos. Pero esto se antoja complicado y poco rentable.

3. Vehículo particular

Los gastos asociados al vehículo particular (mantenimiento, combustible, seguro, etc.), a efectos del IRPF, sólo se admite la deducción del 100% del gasto a los autónomos que se dedican a actividades de transporte, como taxistas, transportistas , repartidores, mensajeros, autoescuelas, agentes comerciales y representantes. El resto podremos deducirnos este gasto a través del IVA y hasta un 50%.

4. Transporte público y estancias

Como emprendedor podemos desgravarnos los gastos de desplazamiento en transporte público (avión, tren o taxi) y las de estancias en hoteles y dietas. Por ello, siempre debemos acreditar el carácter profesional. Es complicado que Hacienda lo acepte cuando se trata de fines de semana, así como que admita los gastos en vestuario profesional.

5. Pedir facturas

Las facturas simplificadas no son deducibles porque no permiten identificar quién ha realizado el gasto. Por ello, es recomendable que pidamos las facturas para todos los gastos relacionados con el negocio. Recomendable solicitar factura siempre que supere los 20 € de gasto.

6. Sanciones, recargos y multas

Hay una serie de gastos que no pueden ser consideradas deducibles. Se trata, por ejemplo, de las sanciones, recargos y multas. Tampoco se desgravan los donativos ni regalos a terceros, aunque sean clientes.

7. Incapacidad temporal

Las prestaciones por incapacidad temporal, se declaran siempre como rentas del trabajo, aunque quien las cobre sea un emprendedor. Tributará menos en nuestro IRPF y, por ello, es un error declarar como un mayor rendimiento de su actividad económica.

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