¿Qué hay que tener en cuenta antes de lanzar un producto al mercado?

Antes de lanzar un producto o servicio a la venta es importante que la marca que hay detrás sepa posicionarse en el mercado. Para conseguirlo, no hay mejor herramienta que el branding corporativo para gestionar los activos vinculados a una marca.

Las estrategias de branding están estrechamente relacionadas con todos los aspectos visuales y verbales de las mismas, tales como el packaging, el logo, el naming y hasta la forma en que la marca comunica. Es importante cuidar todos estos aspectos, ya que influyen directamente en el valor de la marca y en el comportamiento de los clientes. Por eso, cuando el branding de una marca consigue dotarla de un alto valor, de una fuerte identidad corporativa y de un buen posicionamiento en el mercado, los ingresos son estables y están asegurados a lo largo del tiempo.

En definitiva, todas las estrategias de diseño de marca se convierten en un elemento diferenciador. Por eso, es necesario que antes de que una empresa saque a la venta cualquiera de sus productos, se asegure de tener claro el público objetivo al que quiere dirigirse, la necesidad que deben satisfacer y el naming del producto.

Algunas de las premisas que se deben de cumplir desde un punto de vista del branding corporativo son los siguientes:

  1. Transparencia: la comunicación es muy importante a la hora de convencer al público para la compra, por eso es imprescindible que la marca tenga bien definidos todos sus elementos comunicativos. Transmitir con claridad el mensaje y los valores de una marca es el objetivo.
  2. Sencillez: la simplicidad es uno de los aspectos más importantes a tener cuenta para evitar saturar a los usuarios, que cuando observan marcas excesivamente recargadas en sus envases de packaging o en el diseño de su logo, sienten rechazo.
  3. Personalidad: el impacto visual del producto debe ser grande. El packaging adequiere una gran importancia dentro del branding corporativo, porque en muchas ocasiones dependerá del diseño del embalaje la decisión última de compra por parte de los ususarios.
  4. Consistencia: los elementos gráficos deben estar diseñados para que puedan adaptarse a cualquier soporte, ya sea de packaging o publicitario. De esta manera, se pretende evitar que la marca pierda su esencia visual dependiendo del soporte en el que aparezca.

El branding corporativo, en definitiva, consiste en crear estructuras mentales en los usuarios para que puedan diferenciar fácilmente a una marca de las demás que existen en el mercado.

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